| El año 2007 para Colombia es trascendental en el tema del libro, la lengua y la literatura. Desde el 1 de enero de este año Bogotá es la Capital Mundial del Libro, honor que recibió por parte de la Unesco. En marzo, se realizará en Cartagena de Indias, el IV Congreso Internacional de la Lengua Española, donde se espera reunir cerca de mil doscientas personas entre escritores, académicos, periodistas, estudiantes y personalidades del mundo cultural, político y económico. Y en abril, La Feria Internacional del Libro de Bogotá hará un homenaje al escritor Gabriel García Márquez por cumplirse cuarenta años de la publicación de Cien años de soledad y veinticinco del Premio Nobel de Literatura.
García Márquez es, sin duda, el escritor colombiano más conocido en el exterior. Además de haber sido distinguido con el máximo premio que se puede otorgar en el mundo de las letras, es uno de los principales exponentes de una de las corrientes literarias de los años 60 y 70, el realismo mágico. Así mismo, en esta corriente también es reconocido por sus grandes aportes a la lengua española Álvaro Mutis, quien ha desarrollado su obra poética y narrativa a través de un mismo personaje: Maqroll el Gaviero. Mutis fue reconocido en el año 1997 con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras y en el 2002 con el premio Cervantes. También se destaca Germán Espinosa, cuya máxima obra, La tejedora de coronas fue incluida por la Unesco en la lista de obras patrimonio de la humanidad. La obra ha sido traducida al francés y al italiano.
Algunos autores de la generación de los años 60’
Actualmente, los medios de comunicación masivos reconocen nombres de varios escritores jóvenes como Jorge Franco (Medellín-1962), autor de la novela Rosario Tijeras, que inspiró recientemente una película. Mario Mendoza (Bogotá-1964), autor, entre otras, de la novela Satanás, que cuenta a través de una serie de relatos, la historia de Campo Elías, un personaje que existió en la realidad y que cometió una masacre en un restaurante bogotano.
También se destaca en esta generación Santiago Gamboa (Bogotá-1965), periodista, cuya obra representativa es Perder es cuestión de método, que también inspiró recientemente una película. En estos escritores se destaca un elemento en común: la violencia como tema transversal de sus obras. Han sido promovidos por los medios de comunicación y esto se refleja en el hecho que estas obras literarias han sido transformadas en guiones de películas.
Para Henry Alejandro Molano, joven especialista en Estudios Literarios de la Universidad Nacional de Colombia, quien publicó el poemario “Otra Revisión de la Tarde”, “hay gran producción literaria en la actualidad por parte de escritores jóvenes y se destacan buenos talentos”. Sin embargo, Molano no piensa que estas obras vayan a marcar “un hito importante en la literatura en Colombia”.
Beatriz Helena Robledo no cree que entre los autores más publicitados por los medios de comunicación se destaquen los mejores escritores jóvenes y destaca la obra de Enrique Serrano. Serrano (Barrancabermeja-1960) tiene una producción literaria diferente, con un sentido más universal, Tamerlán, una de sus novelas, adentra en la vida de Timur Leng, uno de los conquistadores más violentos de la historia de la humanidad.
Otros más jóvenes de la generación de los años 70’
Entre los más jóvenes Beatriz Helena Robledo destacó a Ricardo Silva y Antonio Ungar.
Silva (Bogotá-1975) es un autor que tiene formación literaria y cinematográfica, su primer publicación fue Podéis ir en paz, una obra de teatro acerca del peor día de la vida de un adolescente. También tiene entre sus publicaciones un libro de cuentos humorísticos, poemarios y novelas, la última publicada fue el Hombre de los mil nombres. Y se destaca entre su obra una página web de ficción http://www.ricardosilvaromero.com/.
Ungar (Bogotá-1974) tiene formación en arquitectura y literatura. Publicó el libro de relatos cortos Trece circos comunes y un libro que los críticos definen como de clasificación imprecisa De ciertos animales tristes. Su primera novela fue Zanahorias voladoras.
Por su parte, Henry Alejandro Molano habló del trabajo de Antonio García Ángel (Cali-1972), quien trabajó bajo la tutoría del escritor peruano Mario Vargas Llosa después de ganar la segunda edición de la Iniciativa Artística Rolex para Mentores y Discípulos, en el área de literatura. El resultado de esta experiencia fue la publicación de la novela Recursos humanos. Su primera novela fue Su casa es mi casa.
Los autores mencionados anteriormente son reconocidos, bien sea por los medios de comunicación o por la crítica literaria. Sin embargo, se estima que es necesaria una descentralización del mercado, de la crítica y de los apoyos para que se destaquen talentos más regionales. Robledo y Molano coinciden en que falta más apoyo estatal para la creación literaria, aunque destacaron el papel que cumplen los premios del Ministerio de Cultura, del Instituto Distrital de Cultura y Turismo y del sector privado. No obstante, consideran que los concursos no son suficientes para dar un apoyo general al país.
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